Ser maestro.
Hola compañeros!
Mi profesión, soy Licenciada en Administración de Empresas, egresada de la facultad de Administración de la Universidad Veracruzana, obtuve el título de la licenciatura en Abril de 1981, en el mes de Septiembre del mismo año empecé a trabajar en una Delegación del INMECAFE en el Departamento de Contabilidad hasta Febrero de 1982; fue una experiencia muy motivante y grata pues recibí mucho apoyo del personal que colaboró conmigo. Las experiencias y vivencias en el desempeño de este trabajo me sirvieron y fortalecieron al emprender mi trabajo en la docencia.
Siendo estudiante universitaria, mis compañeros de equipo me solicitaban les explicara los contenidos de los temas y los procedimientos para la resolución de ejercicios en diversas asignaturas (principalmente en el período de exámenes), argumentaban que me entendían, les facilitaba aprender, etc. Cursando el 5o semestre un profesor aplicó examen final oral, mi turno fue a las 2:00 A. M. (de madrugada) terminando me pidió que evaluara a mis ocho compañeros que faltaban, en su presencia. Sentí miedo y una gran responsabilidad para con él, mis compañeros y conmigo, afortunadamente todos aprobaron y para mí una experiencia inolvidable. En aquel momento no pensé que me dedicaría a la docencia.
En marzo de 1982 se presentó la oportunidad e inicié mi labor docente en el CBTis no. 67, (había necesidad y el director me dijo “empiece mañana”, sólo me entregaron los programas de estudio no hubo inducción) impartiendo asignaturas de mi perfil profesional para 4o y 6o semestre de la especialidad de Contabilidad; trabajar con los jóvenes de estas generaciones fue un gran reto, en el primer día de clase una chica se acercó para decir “en mi grupo somos muy preguntones, prepárese porque ya vinieron tres profesores y se fueron”; le agradecí el comentario y pues a echarle ganas, no había tiempo que perder y si mucho que ganar, bueno aquí sigo. Al principio la interacción con estos grupos fue de cierto temor, luego vino la calma dándome confianza, seguridad y muchas satisfacciones que posteriormente les compartiré.
Como había tenido cierta experiencia en la enseñanza, siendo estudiante, no dudé en aprovechar esta oportunidad que se presentó en mi vida y me sentía a gusto, también porque compartía con los estudiantes los conocimientos adquiridos en mi formación profesional lo que facilitaba mi trabajo con ellos; asimismo me permitía estar cerca de mi familia, convivir con ellos, apoyarnos, fortalecernos, ¡ha sido una bendición!
Como profesora me siento comprometida y con una enorme responsabilidad con mis estudiantes, los padres de familia que nos confían a sus hijos y la sociedad, pues debo contribuir con lo mejor en la formación integral de los chicos; pienso que me falta mucho por hacer y dar en esta noble labor y por ello, debo seguir actualizándome constantemente en estrategias didácticas, nuevas metodologías para poder innovar mi práctica docente, ser un guía me exige mayor preparación, dedicación, tiempo, disposición, dar lo mejor de mí en la planeación de cada una de las actividades que les facilitará el aprendizaje.
Ser docente en el nivel medio superior significa un compromiso, responsabilidad y reto muy grandes, debido a que trabajo con estudiantes de 1o a 6o semestre, los recibo de 14 a 15 años en una etapa muy difícil para algunos por lo que tengo que ser muy cuidadosa y estar alerta en la dinámica del grupo para poder propiciar un ambiente cordial y trabajar juntos para lograr los aprendizajes requeridos; cuando egresan ya cumplieron los 18 años y han crecido física e intelectualmente. He pasado momentos dolorosos al enterarme que algunos desertaron por reprobación o situaciones familiares muy graves.
Estoy consciente que contribuyo a su formación integral (para la vida y el trabajo) que los prepara para integrarse al sector productivo y para continuar estudios en el nivel superior, por lo que deben estar bien preparados para enfrentar ambas opciones porque muchos trabajan y estudian a la vez.
La labor docente desempeñada me ha dado muchas satisfacciones desde que inicié: comenzando con observarlos en su crecimiento, cuando me comparten sus logros, éxitos, o me han dicho “lo que estudiamos en sus asignaturas vino en el examen para ingresar a la universidad contesté bien y lo pasé, ya me inscribí”, siendo universitarios expresan “lo que estudié en sus clases me ha servido mucho”, solicitan asesoría o me visitan para platicar acerca de sus trabajos, estudios, preocupaciones e inquietudes; hasta aquellos que llevan a sus hijos y solicitan los apoye para que se desempeñen bien. En todos estos años de trabajo, son muchos exalumnos profesionistas exitosos con quienes sigo en contacto.
El recibir una llamada telefónica, una carta, tarjeta, un correo, el saludo de los papás o cuando me dicen “gracias por la carta de recomendación que me extendió porque conseguí un trabajo o una beca en la universidad” esto es muy gratificante.
Los chicos de la generación en que inicié mi docencia, me sorprendieron gratamente el día de su graduación, al terminar la ceremonia fueron a visitarme y agradecer lo que habíamos compartido en las clases. No asistí a esta entrega porque esperaba el nacimiento de mi hijo que ocurrió en unos días, siguieron visitándome, lo conocieron y hemos seguido en contacto aunque todos viven en otras ciudades.
En mi trabajo docente me producen insatisfacciones: la carencia de la infraestructura y el equipamiento necesarios y la tecnología avanzada, apropiados para enseñar y aprender y la negligencia de las autoridades; la falta de instalaciones adecuadas y espacios para la ejecución de las actividades de aprendizaje, es muy incómodo pasar de un aula a otra con el equipo que llevamos, además se pierde tiempo para su instalación, y los que tiene el plantel son insuficientes así como los espacios para colocarlos, y está comprobado que a nuestros chicos les encanta utilizar estas tecnologías para realizar sus exposiciones, a pesar que se solicitan anticipadamente, ha sucedido que cuando van por dichos equipos les digan “está prestado”, ya ” no funciona”, esto nos afecta y causa molestia.
Otra insatisfacción se da cuando me entero que alguno de mis alumnos estando para cursar el 5o semestre causa baja por reprobación en Física o Matemáticas, siendo que en las de especialidad van muy bien, pienso que los descuidé, que estoy fallando.
Considero que la saturación de asignaturas, tener varios grupos y casi la totalidad de horas frente a grupo interfieren mi trabajo, en el semestre anterior estuve 39 horas frente a grupo, pero bueno son las necesidades y por el perfil, mientras que otros descansaditos, y ustedes saben la entrega de documentación es mayor.
Saludos afectuosos.
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